III
Las manecillas del reloj no son el tiempo,como los latidos del corazón no son la vida.
¡Ojalá el tiempo fuera las manecillas,para detenerlo en el dolor y demorarlo en la alegría!¡Ojalá la vida fuera el latir del corazón,para que su ritmo fuera el del amor y no el del odio!
IV
Si hay un acícate qque debemos desdeñar,es el de la carne ordenandole al espiritu que se mueva con diligencia y prisa humanas.
El método para acumular dinero,en nada se parece al método para acumular amor.
La medida del sentimiento,no la da la cantidad,sino la intensidad.
V
Suele anteponersele lo exótico a lo rutinario,cuando ambas cosas son hijas de simples expresiones matematicas.
Lo exótico,a la larga,se vuelve rutinario.Basta con multiplicarlo.
Lo rutinario podría volverse exótico.Alcanzaría con dividirlo.Ejemplos:
Una flor exótica deja de serlo,cuando su perfume invade mas de dos olfatos.
Una flor en un ojal,nos habla de elegancia.
Muchas flores rojas en muchos ojales,nos habla de Socialismo.
El primero,es un caso de pedantería absurda.
El segundo-y de ahi deviene nuestra pena-es un ejemplo de rutina inesistente.
X
Hay dos hombres en torno a una mesa,y sobre esta yace un vaso.¿Quien de estos dos hombres está mas cerca de sucumbir a la tentación?¿Aquel que ha sido entrenado para luchar en contra de ella,merced al bagaje recibido de paradigmas,respeto a la leyes,y consejos paternos,o el otro,el que simplemente no tiene sed?
El ya clásico"no"de Diogenes a Alejandro(que una gran mayoría de hombres aún no ha entendido,y por lo tanto otra no menor,jamás se animará a pronunciar)es producto de esta misma falta de sed.
XIII
La conversión,que tanta admiración despierta en unos,y tanto rechazo suscita en otros,no es otra cosa que la abdicación del espiritu al trono del tedio.
XVII
Unas veces creemos con los soberbios,que un segundo de nuestra ausencia,resentirá el paisaje del universo.
Otras veces pensamos como los humildes,que somos menos que un grano en las vastas arenas del desierto.
Nuestro pesimismo destruye por las noches,cuantos porvenires ha soñado el corazón durante la mañana.
Parecidos sueños,sin embargo,volveran a preceder con sus luminosos haces,a los noctambulos pesimismos de nuestras vidas,porque está escrito que no existe corazón que pueda vivir sin ilusiones,ni alma que no haya alentado alguna vez una esperanza.
XX
Ese extremo de piedad-consistente en impedir que otros sufran o mueran-está mas cerca del escepticismo que de la fe,porque si verdaderamente creyeramos en el devenir de una vida mas grata,¿Que razón tendriamos para mantenerlo en esta,tan dolorosa y terrenal que conocemos,a nuestro pobre prójimo caído en desgracia?
XXV
He oído a un necio hacer gala de sus incertudumbres;luego a un sabio ufanarse de sus certezas.Supe algo,y es que ambos caminaban por sendas equivocadas hacia un mismo lugar:El erial de sus vanidades.

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